Brenda Sayuri — Live techno, hardware y control en tiempo real

Brenda Sayuri — Live techno, hardware y control en tiempo real

Productora de techno y artista live · Madrid

Por Carlos Anegon 182

Brenda Sayuri es productora de techno y artista live afincada en Madrid. En esta entrevista habla sobre hardware, improvisación, logística, construcción de un live y su búsqueda de un sonido raw e hipnótico.

ENTREVISTA · COLABORASOUND

Artista invitada: Brenda Sayuri

Disciplina: Productora de techno y artista live

Ciudad: Madrid

Hola Brenda,

Gracias por tu tiempo. Nos interesa mucho entender tu recorrido y cómo has llegado a construir ese directo tan físico y personal que tienes.

Te conocimos hace años en un live en Studio76, donde estuvimos bailando bastante y nos encantó la energía del set.

Desde entonces hemos visto una evolución muy interesante en tu sonido, con más swing, ritmos más rotos y ciertas estructuras que por momentos se acercan incluso a cosas más breakbiteras.

Nos apetecía mucho hablar contigo desde ahí.

Vamos a ello.

Brenda Sayuri en directo
1.

Para empezar, ¿cómo te gustaría que te presentemos en ColaboraSound?

(Nombre artístico, cómo te defines, qué haces y desde dónde lo haces)

Brenda Sayuri, productora de techno y artista live, brasileña de ascendencia japonesa afincada en Madrid.

2.

Nos gusta empezar por el principio. ¿Cuál fue tu primer contacto con la música electrónica?

Hace muchos años, cuando tenía unos 14. Nací en una ciudad pequeña de Brasil, donde no había demasiadas opciones. Un día, mi mejor amigo Felipe me contó que había ido a una discoteca de música electrónica llamada D-Edge y que tenía que conocerla.

En esa época no había mucho control de acceso, así que a la semana siguiente fui. Y volví cada fin de semana durante mucho tiempo. Allí escuché por primera vez house y descubrí el techno.

Unos años después, ya viviendo en Río de Janeiro, tuve la suerte de coincidir con el boom del electroclash. Desde entonces, la música electrónica se convirtió en mi forma de entender la noche.

¿Recuerdas más el contexto o la sensación que te generó?

Como si fuera ayer. Me quedé sin palabras: todo era futurista. Era una música que nunca había escuchado, la sala, las luces… y la gente, muy cuidada estéticamente. Sentí que había entrado en otra dimensión, en el futuro.

No parecía la misma ciudad en la que había crecido. A partir de ese día me obsesioné con la música electrónica y la cultura clubbing. Empecé a ir cada fin de semana y a descubrir nuevos artistas.

3.

Si tuvieras que ir un paso más allá: ¿hubo alguna canción o artista concreto que te hiciera decir “esto es lo mío”?

Tengo la mente inquieta y mis referencias han ido cambiando según el momento de mi vida. Recuerdo escuchar por primera vez a Oliver Huntemann y flipar. Mis primeras producciones estaban bastante influenciadas por su sonido.

Más adelante, ya viviendo en Europa, viajando y conociendo la escena techno de aquí, mis referencias fueron cambiando bastante.

4.

Vienes de muchos años tocando guitarra. ¿Recuerdas cuándo empiezas a sentir que ese lenguaje se te queda corto y necesitas otro?

En mi caso no fue una sensación de que la guitarra se me quedara corta. El cambio vino más por contexto que por necesidad artística.

Ya estaba viviendo en España y la empresa donde hacía prácticas quería contratarme, pero por el acuerdo entre Brasil y España necesitaba ampliar un año más mi estancia como estudiante para poder optar a un visado de trabajo.

Llevaba dos años estudiando y sentía que mi formación en Music Business era demasiado teórica, así que buscaba algo más creativo. En ese momento hice un clic y decidí estudiar producción de música electrónica.

No sabría decir exactamente por qué, pero lo que empezó como una cuestión administrativa terminó definiendo mi camino.

5.

Tu entrada en la electrónica no fue algo planeado desde el principio. ¿En qué momento deja de ser una decisión práctica y se convierte en algo serio para ti?

Cuando empecé a tomar clases de producción. De repente se abrió un mundo nuevo: podía hacer mi propia música sin depender de nadie.

Desde los 17 había estado en un segundo plano, como músico para otros artistas, y me di cuenta de que este lenguaje me provocaba algo distinto, incluso físico. Ahí dejó de ser una decisión práctica y pasó a ser algo serio para mí.

Setup de Brenda Sayuri
6.

También has pasado por formato banda. ¿Qué te aportó esa experiencia?

Me aportó, sobre todo, entender los tiempos de un montaje y la importancia de tomar decisiones rápidas en directo. También me dio lenguaje técnico para moverme con seguridad en pruebas de sonido y trabajar mejor con otros músicos y técnicos.

Además, me enseñó a escuchar más allá de mi propio instrumento y a entender el conjunto, algo que hoy aplico directamente en mis lives.

¿Crees que sigue influyendo en cómo entiendes hoy el directo?

Seguramente. Sigo aplicando esa forma de entender el directo: la escucha, la reacción en tiempo real y la importancia del conjunto.

7.

Trabajas con un setup bastante particular: DFAM, TR-8, controladores MIDI, Quadrantid Swarm y Ableton Live. Si tuvieras que explicarlo de forma sencilla: ¿qué está pasando realmente encima de la mesa cuando haces un live?

De forma sencilla: el portátil con Ableton Live es el cerebro del directo y sincroniza todo mediante clock. Desde ahí lanzo bajos, voces y atmósferas.

La batería sale de la Roland TR-8 (bombo, caja, hi-hats…), el Moog DFAM genera secuencias melódicas y el Eowave Quadrantid Swarm se encarga de las texturas.

Todo el hardware entra en Ableton, donde lo proceso, ecualizo y aplico efectos de forma individual. Y controlo el conjunto con un Novation Launchpad, que uso como superficie de control para efectos, niveles y transiciones, casi como si fuera un mixer.

Vienes de la guitarra, pero no es algo que estés incorporando directamente en el directo. ¿Es una decisión consciente?

Totalmente. Lo he intentado varias veces, pero nunca me ha convencido; no he conseguido crear nada que realmente me llamara la atención.

Y, siendo sincera, casi mejor así: sería un cacharro más que tener que llevar conmigo.

En artistas como Giorgia Angiuli vemos una integración más directa de instrumentos físicos. ¿Te interesa ese enfoque o sientes que te aleja de lo que buscas?

Ahora mismo busco un sonido más crudo e hipnótico, y en ese contexto no siento que los instrumentos físicos encajen del todo con lo que quiero hacer.

Los asocio más a propuestas donde hay más desarrollo melódico o armónico, y mi enfoque actual va por otro lado, más centrado en la repetición, la textura y la evolución.

Prefiero utilizar herramientas que estén más alineadas con ese lenguaje y que me permitan trabajar desde ahí con mayor precisión.

8.

Dentro de tu live, ¿cómo conviven Ableton y el hardware?

Conviven de forma muy natural. Ableton Live actúa como maestro y envía el clock al resto del sistema, así que todo está perfectamente sincronizado.

Usarlo en directo me permite tener cada instrumento en un canal independiente, donde puedo ecualizar, comprimir y trabajar los efectos por separado. Además, en el master llevo una cadena de procesado que es clave cuando tocas en un club junto a DJs.

Ellos pinchan música ya mezclada y masterizada, así que mi directo tiene que estar a la altura en términos de pegada y equilibrio.

Más allá de lo técnico: ¿cómo dialogan entre sí en tiempo real?

Es más una conversación que un sistema cerrado. Aunque todo esté sincronizado, voy tomando decisiones en tiempo real según lo que está pasando: abro o cierro elementos, cambio patrones, juego con las dinámicas y los efectos.

Hay una parte estructurada, pero también mucho de reacción e intuición.

9.

Algo que desde fuera no siempre se ve: ¿cuánto tiempo hay detrás de un live como el tuyo?

Meses y años. De hecho, siento que todavía no está exactamente como me gustaría.

Un live implica mucho más de lo que se ve: composición, producción, grabación, edición, exportación, mezcla y mastering.

Y cuando todo eso está listo, empieza otra parte igual de importante: aprender el repertorio y adaptarlo para poder interpretarlo en directo.

¿Lo piensas como una pieza cerrada o como algo que luego vas moldeando según el contexto?

Lo pienso como una estructura abierta, pero dentro de unos límites. Hay muchas cosas que ya están definidas y no todo se puede cambiar en directo, como el orden del repertorio.

Aun así, siempre hay margen para trabajar dinámicas, transiciones y energía en tiempo real.

Por eso dedico mucho tiempo a preparar el set: para conocer bien esas posibilidades y poder moverme con intención dentro de ellas.

10.

En directo siempre hay un equilibrio delicado. ¿Cómo haces para no perder el hilo del set? ¿Trabajas con algún tipo de estructura mental o te dejas llevar más por la energía del momento?

Trabajo con una estructura bastante clara. Sé en qué momento del set estoy y hacia dónde quiero ir, eso me sirve como guía para no perder el hilo.

A partir de ahí, dejo espacio a la energía del momento: ajusto dinámicas, alargo o acorto partes y reacciono a lo que está pasando en la pista.

No es improvisación total, pero tampoco algo rígido. Es más bien moverse con intención dentro de una estructura que ya conozco muy bien.

11.

¿Dirías que tu directo tiene más de improvisación o de estructura? ¿Cómo encuentras ese equilibrio?

Diría que tiene más de estructura que de improvisación. La base está bastante definida y trabajada de antemano.

Aun así, hay una parte importante de adaptación. Trabajo con instrumentos analógicos y no puedo guardar presets, así que aunque tenga todo documentado para partir de una base, muchas veces —solo por desmontar y volver a montar— el sonido cambia.

Ahí es donde entra la improvisación: en reaccionar a lo que está pasando y ajustar el directo según el sonido real en ese momento. Ese equilibrio lo encuentro en la preparación: cuanto más conozco mi set y sus límites, más libertad tengo para adaptarme sin perder el control.

12.

¿Eres más de empezar con una intro larga, generar atmósfera, o de entrar más directa al grano?

La primera opción, siempre. Me gusta trabajar la intro, generar tensión y despertar curiosidad desde el principio.

Para mí es un momento clave: ahí defines el tono del set y cómo quieres que la gente entre en él.

¿Te interesa trabajar con elementos más autogenerativos, tanto en analógico como en digital, que te permitan ir introduciendo capas poco a poco?

Sí, me interesa mucho. Trabajo con elementos que tienen cierto comportamiento autogenerativo, tanto en analógico como en digital, porque me permiten construir de forma progresiva y orgánica.

Me gusta ir introduciendo capas poco a poco, dejando que evolucionen y generen movimiento sin tener que intervenir constantemente. Eso me da margen para escuchar y decidir hacia dónde llevar el set.

13.

A nivel de mezcla: ¿te gusta tener el sonido ya bastante controlado o prefieres dejar más aire y adaptarte al sistema del club?

Me gusta llevar el sonido bastante controlado desde el directo, con compresión y cierto tratamiento en el master para asegurar consistencia.

A partir de ahí, lo adapto al sistema del club durante la prueba de sonido, ajustando lo necesario según el espacio.

14.

Si tuvieras que quedarte con dos cosas ahora mismo —una herramienta digital y una máquina indispensable—, ¿cuáles serían?

Ableton Live, porque es el cerebro del sistema, y Moog DFAM, por su carácter y porque siempre aporta algo impredecible al directo.

15.

Y mirando hacia delante: ¿hay alguna máquina o herramienta que te apetezca incorporar en el futuro?

De hecho, estoy en ello. La idea es simplificar el setup y dejar de llevar el portátil, la interfaz de audio y la TR-8.

He incorporado la Elektron Digitakt II y quiero sumar un procesador de audio multicanal para centralizar el sistema.

Lo que aún estoy definiendo es un sistema de masterización portátil que me permita mantener el control del sonido en directo.

16.

Trabajas con hardware, pero sin entrar en modular puro. ¿Es algo que te llama o sientes que no encaja con tu forma de trabajar?

Me llama mucho, pero no me da la vida. Tiene algo muy atractivo a nivel de exploración, pero también es un terreno que hay que estudiar bien para poder controlarlo.

Ahora mismo estoy más enfocada en sustituir partes de mi setup actual, pero no descarto algo en el futuro.

17.

Has apostado claramente por el live. ¿Qué te hace quedarte ahí?

Siempre he tenido claro que quería tocar mi propia música y tener margen para intervenir en directo.

El live me permite eso: no solo reproducir, sino construir, modificar y reaccionar en tiempo real. Es una forma más activa y personal de estar en la cabina.

¿Qué te da que no te da pinchar?

No sé pinchar. Nunca he pinchado.

Pero más allá de eso, lo que me interesa es tocar mi propia música y tener margen para intervenir en directo. El live me da ese espacio de construcción y decisión en tiempo real que es lo que realmente busco.

18.

Montar, probar, transportar… ¿cuánto tiempo necesitas antes de un bolo para dejar todo listo?

Independientemente de si es un club, un festival o un streaming, necesito un mínimo de 30 minutos para montaje y prueba de sonido. El escenario ideal sería una hora, pero puedo adaptarme a ese margen más corto.

Lo que más tiempo me lleva es el cableado. Trabajo con hardware, así que necesito ese momento de calma, con luz, para conectar todo, comprobar la sincronía y ajustar los parámetros de los semimodulares desde su punto de partida.

Prefiero no montar sobre la marcha durante otro set: tanto por una cuestión técnica como por respeto al artista que esté actuando en ese momento.

En cuanto al transporte, llevo todo en un hard case de cabina con ruedas, más una funda y una mochila. Intento no facturar los instrumentos siempre que puedo, después de haber tenido malas experiencias en el pasado.

19.

Y siendo honestos: ¿llega a ser cansado encadenar varias fechas seguidas con un setup así?

Sí, lo es. No tanto por tocar en sí, sino por todo lo que hay alrededor: montar, desmontar, transportar y adaptarte a cada espacio.

Es un desgaste físico y mental, sobre todo cuando encadenas varias fechas. También hay una parte menos visible, como tener que pelear a veces por una prueba de sonido adecuada, algo que no siempre se entiende en el contexto de un live.

Aun así, forma parte del formato y compensa por lo que te permite hacer en directo.

20.

En un live siempre hay una pequeña tensión. ¿Qué pasa si algo falla? ¿Tienes algún plan B o asumes ese riesgo como parte del directo?

Asumo ese riesgo como parte del directo, pero dentro de una preparación. El set está bien estudiado y pensado con cierto margen de maniobra: si falla una fuente, tengo otras formas de sostener el directo.

Aun así, siempre hay una parte imprevisible, y también forma parte de la gracia: saber reaccionar y seguir adelante con lo que haya.

21.

Antes de salir: ¿sigues sintiendo nervios?

Nervios no, pero sí adrenalina.

Es más una sensación de activación y foco antes de salir, que luego se transforma en energía durante el directo.

¿Ha cambiado eso con los años?

Muchísimo. Hoy en día no siento nervios como tal, sino un subidón de adrenalina unos minutos antes de empezar, que desaparece en cuanto arranca el directo.

22.

¿Recuerdas algún momento donde algo salió mal?

Recuerdo bastante bien todos los momentos en los que algo salió mal. Salvo uno, que fue por facturar los instrumentos, el resto se podrían haber evitado con una buena prueba de sonido y dejando todo montado con tiempo.

Después de varias experiencias así, tengo claro que la prueba de sonido es imprescindible y que, una vez está todo listo, no se desmonta nada de mi setup.

¿Y alguno donde ese error acabó sumando?

Sí, pero no tanto porque sume al directo en sí. Es una situación de estrés que prefiero evitar siempre que sea posible.

Lo positivo viene después: cuando consigues sacarlo adelante, te das cuenta de que eres capaz de resolver problemas en directo, y eso te da mucha confianza.

Aun así, todo lo que se pueda prever y evitar antes de subir al escenario o a la cabina, mejor.

23.

¿Cómo definirías tu sonido ahora mismo?

Mi sonido está yendo hacia un techno más raw e hipnótico. Siempre me ha interesado mucho la modulación, pero ahora estoy más centrada en trabajar el sonido en su estado más puro y crudo.

¿Sientes que estás más cerca de la pista o de la experiencia?

Ahora mismo me siento más cerca de la pista. Mi enfoque está muy ligado a la repetición, la hipnosis y la energía del club.

24.

Tu recorrido mezcla Brasil, raíces japonesas y Madrid. Sin caer en tópicos: ¿sientes que eso influye en tu música o es algo más interno?

Es algo mucho más interno que explícito.

La parte brasileña la relaciono con la energía, la fiesta y la conexión con la gente. La japonesa, con la repetición, el compromiso y la disciplina. Y Madrid fue donde descubrí el techno europeo, lo que marcó un antes y un después en mi forma de entender y componer música.

25.

Has trabajado en publicidad, moda, danza, cine… ¿qué cambia cuando trabajas para otros frente a cuando haces tu música?

Cambia el punto de partida. Cuando trabajo para otros, hay un briefing, un contexto y unas necesidades concretas a las que tengo que dar respuesta. Es un ejercicio más funcional y de interpretación.

En mi música las decisiones parten de mí, sin condicionantes externos. Es un espacio más libre, pero también más exigente a nivel personal.

26.

¿Cómo ves la escena electrónica actual desde dentro? ¿Sientes más saturación o evolución?

Creo que hay evolución, pero también cierta saturación. La electrónica ha crecido mucho y eso es positivo, pero también ha diluido parte de su contexto cultural.

A veces se pierde la conexión con referentes clave de la escena y se tiende a simplificar todo bajo etiquetas como “techno”, cuando en realidad hay mucha más historia y matices detrás.

También veo una estética y una forma de consumir la música muy ligada a lo visual y a las redes, que a veces pesa más que el propio contenido musical.

Más que criticarlo, creo que es importante recuperar ese contexto y entender de dónde viene todo esto.

27.

Cuando empiezas: ¿cómo llega la primera oportunidad real de tocar en directo? ¿Es alguien quien te llama, lo buscas tú, o es una mezcla de ambas cosas?

Tuve bastante suerte. Mi primer bolo fue en 2018, en la fiesta Entity en Studio 76, en Madrid, a las 6 de la mañana.

Me invitó la DJ Auriga, que en ese momento llevaba el colectivo Pitch Ladies. Fue una mezcla de oportunidad y confianza en ese momento.

28.

Pregunta directa: ¿se puede vivir de esto hoy?

En mi caso, sí se puede vivir de la música, pero no únicamente de mi proyecto artístico.

Lo sostengo combinando distintas áreas: directos, trabajos para otros y producción. Es un equilibrio entre varias líneas, más que una sola fuente de ingresos.

¿Qué cosas no se ven desde fuera?

Muchísimas cosas. Todo el trabajo que no se ve: horas de estudio, preparación del directo, gestión, emails, presupuestos, coordinación…

También la parte menos visible de la logística: montar, desmontar, viajar, adaptarte a cada espacio.

Y a nivel personal, la incertidumbre y la constancia que requiere sostenerlo en el tiempo.

29.

Una fiesta o actuación que te haya marcado especialmente.

(No tiene por qué ser la más grande ni la sala más conocida)

1 de enero de 2025 en el club BRET, en Ámsterdam. Pinchaba Jane Fitz.

Yo estaba cansada, con hambre, desubicada y con ganas de irme. Era un entorno nuevo, con gente que apenas conocía. Pero ese grupo me acogió sin juzgar y me hicieron sentir en casa desde el primer momento.

Luego llegó la sesión de Jane Fitz y me cambió completamente el estado. Fue de menos a más, muy sutil, muy hipnótica… y consiguió llevarme a otro lugar mental.

Me hizo recordar el poder que tiene la música para transformar cómo te sientes. Y al final, ese día también marcó el inicio de una amistad: hoy somos un grupo inseparable.

30.

Nos gusta cerrar este bloque así: un artista consolidado al que admires y alguien emergente que te parezca interesante.

Consolidado: Jeff Mills.

Emergente: Laia. Me gusta mucho su enfoque, y especialmente que pinche con vinilos.

31.

¿Cómo aprendiste a construir tu directo? ¿Fue más ensayo-error o hubo referencias claras?

Fue un proceso muy basado en ensayo-error. Observando cómo trabajan otros artistas, probando muchísimas configuraciones y hablando con gente de la escena.

He comprado y vendido una cantidad considerable de equipos hasta dar con el setup que tengo hoy. En ese camino, también ha sido clave la ayuda de amigos como Marcos In Dub.

Más que seguir referencias concretas, ha sido un proceso de ir afinando qué funciona para mí en directo.

32.

¿Cómo sabes cuándo un tema está terminado?

Nunca sabes realmente cuándo un tema está terminado; simplemente llega un momento en el que lo aceptas.

Hay una línea muy fina entre saber parar y convertir el proceso en algo interminable. Antes, cada cambio lo guardaba como una nueva versión y acababa con varias versiones abiertas, sin cerrar ninguna, lo que me generaba bastante frustración.

Desde entonces decidí no duplicar proyectos constantemente, aceptar las decisiones y seguir adelante.

33.

¿Hacia dónde te gustaría llevar tu proyecto?

Mi objetivo es poder vivir de mi propia música.

Seguir desarrollando mi proyecto, tocar más y llevar mi directo a más sitios, sin perder la identidad y el control creativo sobre lo que hago.

34.

¿Qué te obsesiona ahora mismo a nivel creativo?

Ahora mismo estoy obsesionada con sacar el portátil del directo y prescindir de Ableton Live.

Me interesa construir un setup más autónomo, más físico y enfocado al hardware, sin perder control ni calidad de sonido.

35.

Una canción para una isla desierta.

Con tanta música increíble, me parece injusto tener que elegir solo una. Además, soy géminis y me cuesta bastante decidirme hehehe.

No tengo una canción favorita como tal, pero últimamente no paro de escuchar Glue de Bicep.

36.

Para alguien que empieza ahora: ¿por dónde debería empezar de verdad?

Sin romanticismo.

Si el objetivo es hacer live, empieza por estudiar producción musical. Te da una base muy completa de todo lo que vas a necesitar después.

Aprendes lo esencial: teoría musical básica, MIDI, síntesis, manejo de plugins, mezcla… y, sobre todo, a entender cómo se construye un tema desde dentro.

A partir de ahí, prueba, equivócate y ve simplificando. No necesitas mucho equipo al principio; necesitas entender lo que haces y ser constante.

Gracias, Brenda.